1909–1917 · Actividad inventiva

Inventos Patentes

Ingeniar para transformar la industria.

Bernard Haslip Brunton dedicó una parte esencial de su trabajo a mecanizar procesos que todavía dependían en gran medida del esfuerzo manual, especialmente en la industria del esparto.

7 patentes entre 1909 y 1917 6 relacionadas con el esparto 1913 Autocajero con Luis Anaya
Plano histórico de la patente número 45.017 para majar esparto
Patente nº 45.017 · Máquina para majar esparto

Industria del esparto

Del trabajo manual a la mecanización

Cuando Brunton llegó a Cieza, la industria del esparto estaba todavía escasamente mecanizada. Su actividad como empresario y constructor de maquinaria le llevó a investigar soluciones que mejorasen el rendimiento, redujeran desperdicios y facilitaran procesos como el majado y el hilado.

La documentación conservada permite seguir esa evolución técnica a través de varias patentes registradas entre 1909 y 1917.

Siete patentes

Patente 45.017

Máquina para majar esparto

Rodillos destinados a mecanizar el majado de la fibra y reducir el desperdicio.

Patente 47.437

Esparto hilado con otras fibras

Nuevo producto industrial combinando esparto hilado con otras fibras textiles.

Patente 47.438

Esparto hilado mecánicamente

Procedimiento industrial para obtener esparto hilado de forma mecánica.

Patente 48.213

Mejoras en el hilado

Perfeccionamientos aplicados al procedimiento de hilado mecánico de la fibra.

Patente 54.110

Nueva máquina de majado

Máquina circular destinada a majar esparto u otras materias textiles.

Brunton y Anaya

El Autocajero

Caja repartidora de monedas con intervalos de tiempo determinados.

Patente 64.143

Perfeccionamientos de majado

Mejoras destinadas al aprovechamiento de la fibra mediante cilindros.

Plano de la patente 47.438 para conseguir hilo mecánico de esparto
Patente nº 47.438 · Máquina para conseguir hilo mecánico

1910 · mecanización

Conseguir hilo mecánico

Brunton y Luis Anaya investigaron formas de obtener hilo de esparto de manera más regular y eficiente. Sus trabajos desembocaron en procedimientos y maquinaria que permitieron avanzar desde el hilado manual hacia sistemas mecanizados.

Esa capacidad de transformar procesos productivos ayuda a entender por qué las patentes de Brunton ocupan un lugar central en la historia industrial de Cieza.

1913 · Brunton y Anaya

Autocajero

Bernard Haslip Brunton y Luis Anaya Amorós patentaron conjuntamente una caja capaz de repartir determinadas cantidades de monedas a intervalos de tiempo programados.

El sistema incorporaba tubos para alojar las monedas, una placa deslizante, cerraduras diferenciadas y un mecanismo de relojería que liberaba el pestillo a la hora establecida.

Ver la historia del Autocajero
Autocajero Brunton y Anaya conservado y expuesto
Placa comercial del Autocajero Brunton y Anaya

De la patente al mercado

Una idea pensada para fabricarse

La placa comercial del Autocajero identifica a Brunton y Anaya en Cieza, señala la patente de invención y muestra a Matths. Gruber, Bilbao, como concesionario exclusivo para España.

El desarrollo del mecanismo también implicó a fabricantes especializados de relojería y cajas de caudales, reflejando una voluntad clara de convertir la idea en un producto real.

Una forma de trabajar

Observar, mejorar, construir

Las patentes de Bernard no fueron ejercicios teóricos aislados. Partían de problemas concretos: ahorrar energía, reducir esfuerzo, aprovechar mejor la fibra, regular procesos o automatizar tareas.

Esa combinación de ingeniería práctica, taller e industria define una parte esencial de su trayectoria en Cieza.

Fuentes

La cronología y denominaciones de las patentes se apoyan en la investigación de Manuela Caballero-González y Pascual Santos-López sobre Bernardo H. Brunton, así como en documentación de la Oficina Española de Patentes y Marcas citada en dicho estudio y en el Archivo familiar Brunton.